sábado, 12 de mayo de 2012

La Comunidad en crisis

A mi la Zona Euro se me asemeja una comunidad de vecinos.  Europa que era una casa vieja, llena de polvo y telarañas con unos vecinos que apenas si tenían relación entre ellos; un día decidieron entre unos cuantos crear una comunidad de vecinos; En un Acta detallaron unas normas mínimas de convivencia y la aportación mensual de unas cuotas de mantenimiento; posteriormente votaron a la presidenta (Alemania), a la secretaria (Francia) y al Tesorero (Banco Central Europeo) y crearon la comunidad Euro zona.

Todo era felicidad en la comunidad de vecinos. Todos los países cumplian con sus cuotas mensuales; y si alguno se retrasaba no pasaba nada; el tesorero tenía fondos suficientes en el banco para seguir pagando los gastos. Todos los vecinos trabajaban y sus ingresos eran elevados. Entonces en una de las múltiples reuniones decidieron realizar obras en el edificio: fachada, tejado, ascensor nuevo, y como vieron que el coste era asequible, decidieron comprar un solar cercano al edificio y construir una piscina, un campo de padell y un parque infantil. España en una vorágine del ladrillo y ya que los albañiles estaban allí, tuvo la idea de realizar una reforma de su piso. Como había dado su dinero para la derrama de la comunidad, solicitó un crédito importante y comenzó la reforma. Esto de las reformas ya se sabe, se empieza con un presupuesto y se va a las nubes: ya saben los adicionales. Así que amplió el préstamo solicitado anteriormente al banco e introdujo una partida también para mobiliario.

Los vecinos andan inmersos en las obras y no se han percatado que Grecia se ha quedado en el paro. La empresa donde trabajaba presentó un E.R.E. (Expediente de Regulación de Empleo) y se quedó en la calle. Francia, que es la cotilla de la comunidad, se ha enterado que Irlanda y Portugal no van a poder pagar las cuotas; se han metido en más de lo que podían y ahora claro, primero la hipoteca y luego si sobra para la comunidad; Así que Francia se lo comunica a la Presidenta para que les comunique a ambos países para ver si lo solucionan por las buenas. Bueno, de momento ha dicho el tesorero que la comunidad tiene pasta y que le presta a estos países hasta que puedan pagar. Todos creen que no serán muchos meses. La situación de España no es mejor que la de estos vecinos. Tiene una deuda importante y los dos miembros de la unidad familiar que trabajaban están ahora desempleados, eso si, van a cursos especiales para parados. Aunque España es muy orgullosa y ante sus vecinos disimula su situación. Los vecinos no son ingenuos, sobre todo la presidenta y la secretaria y se dan cuenta del parón en la economía en ese inmueble.

El tesorero en la última reunión avisa a los propietarios que el dinero que tenían en el banco se terminó, y que todos tendrán que firmar un crédito personal para seguir pagando las reformas que se hicieron pero que no se terminaron de pagar. El banco no está por la labor de darles una operación de este tipo, ya que no cuenta con las garantías suficientes y pide avales a los propietarios ya que sus bienes inmuebles (sus pisos) están ya hipotecados y por un valor superior a su valor de mercado. Al no presentar los avales suficientes, el banco les deniega la operación. Así que los vecinos, no les queda otra solución que ir a un prestamista (Fondo Europeo); consiguen arrancarles una cantidad importante, si bien no suficiente para salir de la crisis, solo para ganar tiempo ver si con el paso de los días buscan alguna solución para  arreglar la situación. Aunque el prestamista les ha obligado mediante contrato a cumplir con unas condiciones muy duras, tanto que hasta pueden ser desahuciados de su vivienda si no cumplen con ellas. Grecia acepta el préstamo como todas las demás necesitadas, aunque es la primera que traga saliva.



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